Spaceman demo — 340 rondas a 30,00 para ver hasta dónde sube
A la gama de juegos de crash acaba de estrenar Pragmatic Play una reciente incorporación. El estudio no ha inventado el género, simplemente ha comprado billete. Una reseña de Spaceman podría parecer casi superflua a estas alturas: si has probado uno, en cierto modo has probado todos. La mecánica es la que ya conoces, y el juego no finge lo contrario. No importa.
En lo que respecta a estos juegos de crash, la presentación es superior que la mayoría. El astronauta flotando y la cuenta atrás cumplen mejor de lo que suele cumplir un formato tan austero. Situado, lo has intuido, en el espacio, este juego de crash no tiene rodillos ni líneas de pago. No hay cuadrícula, no hay símbolos y no hay tabla de pagos. La aritmética entera del juego es la apuesta multiplicada por el multiplicador del momento, y ahí se acaba. Cada ronda el multiplicador comienza en 1,00x y asciende, lento al principio y cada vez más veloz, hasta que se estrella en un valor aleatorio prefijado. El ritmo de ese ascenso es la única tensión que ofrece el juego, y le basta. En el extremo menos emocionante están los crashes en 1,00x, que se llevan todas las apuestas de la ronda, mientras que el extremo superior lo integra el tope de 5000x. Cuando cae en 1,00x, la ronda termina antes de que te hayas planteado retirar. Para el potencial de pago máximo del juego, ese último es esencial.
Desde 1 € por ronda hasta 100 € se puede jugar Spaceman en la mayoría de los dispositivos. Yo jugué a 30,00 por ronda, y a ese nivel cada decisión pesa lo suyo. Como era de prever, la volatilidad es elevada. En mis 340 rondas, 280 se estrellaron sin que llegara a retirar nada. Con el estilo del cobro parcial y el rango del multiplicador eso funciona bien. El cobro parcial es lo que evita que la ronda sea un simple sí o no. Hasta ahora he escuchado este tipo de cosas antes, un par de veces; lo que libra a Spaceman de ser desechado por completo como un clon cínico es lo mismo que ha conservado populares a otros juegos de crash: un mecanismo de cobro de primera que puede transformar una sesión de juego frustrante en un instante.
El Cashout 50 % y la mitad de apuesta que sigue subiendo
Entre las funciones de Spaceman se incluyen el Cashout y el Auto Cashout, más un giro imprevisto. El Cashout cobra toda la apuesta que siga en juego; lo demás son variantes de ese mismo gesto. La decisión más apetecible del juego es el momento de retirar: desempeña varios roles y también abona la apuesta multiplicada por el multiplicador de ese momento. En mi sesión dejé los dos automáticos apagados y tomé todos los cobros a mano. Es el único mando del juego. Eso deja poco margen para las teorías. A cualquier otra decisión la reemplazará, porque la ayuda declara sin rodeos que Spaceman no es un juego de habilidad. Pocos juegos son tan honestos en su propio panel de ayuda. Su papel más potente, sin embargo, es el del Cashout 50 %.
Como en otros juegos de crash, es durante el ascenso del multiplicador cuando sucede la verdadera magia. Los primeros pasos llegan despacio y luego la cifra se acelera de golpe. Para emplear esta función, los jugadores necesitan validar una apuesta mientras se muestra "Next Game In .." o "Wait For Next Game", hasta que llega "Bets Closed". Después de ese mensaje ya no se entra en la ronda y toca esperar la siguiente. La mitad de la apuesta la resguarda el Cashout 50 %, y deja la otra mitad corriendo a por un multiplicador más elevado. De mis 60 rondas con retorno, 28 devolvieron menos que la apuesta, justo por ese reparto. Justo antes de que la ronda entre en acción, se puede fijar el Auto Cashout, regulable de 1,01x a 4999,99x. Ese tope queda apenas por debajo del máximo que el multiplicador puede alcanzar. En cuanto empieza la ronda queda bloqueado. Hay que decidirlo antes, cuando todavía no sabes nada de la ronda. La letra pequeña, sin embargo, es que el propio multiplicador del Crash solo es abonable cuando queda integrado en uno de los auto cashouts. Retirando a mano, ese valor exacto queda siempre fuera de tu alcance. El objetivo del juego es retirar antes del Crash: todo lo que permanezca en juego en ese momento se pierde. Es en esas rondas cuando la mitad resguardada deja de parecer poca cosa. Si ambos automáticos están activos, entonces el valor del 50 % debe ser menor al completo.
Justo debajo del juego se sitúa la fila de resultados, Last Results. Cada ronda aparece ahí como cuenta atrás, como ronda en juego o como resultado con su multiplicador del Crash. Ahí surgen los valores del Crash, así que los jugadores saben cómo han ido las rondas últimas, junto a un Leaderboard en directo con las apuestas y cobros de otros y un panel Charts con la distribución de resultados por rango.
- Last Results: la fila de multiplicadores del Crash de las rondas anteriores.
- Leaderboard: las apuestas y los cobros de los demás, en directo.
- Charts: los resultados agrupados por rango.
El panel Charts ordena los resultados por rango, que es una manera educada de decir que ninguno anuncia el siguiente. Ahora, lo que le da a Spaceman su giro singular es que el cobro parcial permite dejar media apuesta corriendo después de haber resguardado la otra mitad. Es la única decisión que puedes tomar dos veces dentro de la misma ronda. Ronda tras ronda se puede repetir este proceso hasta el tope de 5000x, que se paga automáticamente a todas las apuestas que permanezcan en juego.
Un clon competente con una decisión que sí es suya
Sobre Spaceman definitivamente hubo emociones encontradas. La presentación convence antes que la mecánica. La reacción inicial es que se siente como un refrito perezoso de un juego previo. Pasadas unas cuantas rondas esa impresión se suaviza, aunque no desaparece. Dicho esto, por el fuerte reconocimiento de marca y la familiaridad que hay aquí no puedes evitar sentirte atraído. Si en el sitio te han gustado Aviatrix o Aviamasters, aquí estás en el mismo terreno. Si has probado antes a juegos de crash, incluso antes de que Spaceman cargue tendrás una buena noción de en qué te estás metiendo. Esa familiaridad es su mejor argumento y también su techo. No decepciona, pero tampoco asombra. Mis 340 rondas con una apuesta de 30,00 lo dejaron claro: 10.200,00 apostados y 6.001,80 devueltos, un retorno del 58,8 %, con solo 60 rondas que pagaron algo y 280 perdidas de pleno. Ese es el retorno de una sesión concreta, no lo que hace el juego. En la ronda 184, la mejor fue un cobro a 59,00x por 1.770,00, y la peor racha, 21 rondas seguidas sin retirar nada. El saldo tocó un máximo de 100.180,00 en la ronda 4 y un mínimo de 95.029,00.
| Ronda | Multiplicador al cobrar | Pago |
|---|---|---|
| 4 | 10,00x | 300,00 |
| 106 | 12,00x | 360,00 |
| 184 | 59,00x | 1.770,00 |
| 247 | 15,00x | 450,00 |
| 339 | 20,00x | 600,00 |
| 340 | 7,76x | 232,80 |
Enormes seguidores tienen los juegos de crash. El formato funciona porque la partida entera cabe en una sola decisión. ¿Merece la pena abandonarlo todo solo para jugarlo? Por supuesto que no, pero eso no le quita valor a lo que es un juego robusto, aunque poco novedoso, con un potencial de pago aceptable. Para acercarte a ese potencial hace falta una ronda que aguante mucho más de lo que aguantó ninguna de mis 340. Con todo, de Spaceman seguramente disfrutarán los fans del género. Quien busque rodillos, símbolos y una tabla de pagos tendrá que buscarlos en otra pestaña. Hace todo lo que hacen sus antecesores pero aporta algo de variedad. El cobro parcial es esa variedad, y no es poca cosa. Como juego independiente, Spaceman es bueno. Se entiende de inmediato, se juega rápido y no pide más atención de la que puedas darle. En la evolución general de los juegos de crash, aunque, resulta algo prescindible.