Aviatrix demo — un avión, cinco segundos y un solo botón
En los últimos dos años el escenario del iGaming ha variado formidablemente, y eso ha dejado a unos cuantos de los colosos de pie en el andén, rascándose la cabeza mientras el tren se esfuma en el horizonte lejano. Aviatrix llegó por otra vía: es un juego de crash, no una tragaperras de rodillos, y conviene saberlo antes de abrir la demo.
Pero engendrar un juego online triunfal con una vida útil que se prolongue más allá de dos semanas no se limita únicamente a un elevado potencial de ganancia máxima: hay más que menear multiplicadores y el caramelo visual de 'gana hasta xx,xxxx' en la cara de los jugadores. Aquí el reclamo son 10.000 veces la apuesta, y todo depende de cuándo pulses Cash Out. Sin duda, por alcanzar el equilibrio están batallando algunos proveedores. La decisión que te pide Aviatrix es una sola y se repite cada pocos segundos. Necesitan más labor para pulir la ciencia de fabricar juegos divertidos de volatilidad ultra alta que tengan el poder de hechizar a los jugadores. En un juego sin líneas de pago ni símbolos, ese trabajo se traslada íntegro al ritmo de la ronda. Cuando se trata de alta volatilidad, esa es la naturaleza de la fiera.
Con la gran mayoría de las tragaperras siendo restringidas en cuanto a líneas de pago, un soplo de aire fresco son las dos apuestas autónomas por vuelo que se hallan aquí. Puedes jugar una sola apuesta o dos, y en el segundo caso cada una se fija por separado.
Aquí no hay conjunto de rodillos. Tampoco hay símbolos ni tabla de pagos, y el panel de reglas no imprime ni una sola cifra de premio en efectivo. Cada ronda es un avión que se eleva y un multiplicador que asciende mientras se sostiene en el aire, y 5 segundos después de que concluya la anterior arranca una nueva ronda. Esos 5 segundos son también la ventana para colocar la apuesta de la ronda siguiente, así que el juego no te deja pensar mucho. Visualmente es un juego de buena apariencia, y la forma en que el avión se estrella, por ejemplo, parece más cómica que majestuosa, como probablemente se buscaba. En la demo lo verás muchas veces, y el chiste se sostiene mejor de lo que uno esperaría. Esos son solo detalles menores, sin embargo. En una nota positiva, el botón Cash Out resalta bien y tiene un fuerte atractivo. Con dos apuestas en juego hay dos botones, uno por apuesta, y ahí empieza la coordinación. La jugabilidad en sí es suave e intachable.
Aviatrix crash game, lo que sustituye a la tabla de pagos
El juego no tiene símbolos ni tabla de pagos. Lo que sustituye a la tabla es una operación de una línea: apuesta por cuota en el instante en que retiras. Al retirar antes de que el avión se estrelle, la ganancia es la apuesta por el multiplicador en ese momento, y si no se retira, la apuesta se pierde. No hay intermedios ni premios de consolación. En cualquier instante puede llegar el impacto, como verás. Las dos apuestas son autónomas y cada una lleva su propio botón Cash Out: una misma ronda puede ganar en una y perder en la otra. Ese reparto explica por qué muchas rondas «ganadoras» devuelven menos de lo apostado en total.
Tras retirar, antes de volver a apostar hay que aguardar a que la ronda concluya. El tope está fijado en 10.000 veces la apuesta. Llegar ahí exige un vuelo de 10.000x y la sangre fría de no haber tocado el botón antes, que son dos cosas distintas. Al no haber ninguna función de bono, en el juego base está guardada la totalidad del retorno. El RTP declarado es del 97 %, una sola cifra, sin variantes ni compra de bono.
Aviatrix te ha simplificado las cosas con el interruptor Auto, que apuesta automáticamente, y con la cuota que anotas junto a la apuesta para retirar automáticamente. Existe además un Autoplay que juega una apuesta fija durante un número fijo de rondas y puede detenerse al superar límites de ganancia total, pérdida total o ganancia única. Hablando de apuestas, Aviatrix admite apuestas entre 0,10 € y 300 €. Eso significa que puede resultar apropiada también para los low-rollers que les agrada ceñirse a apuestas de 0,10-0,20 €. En modo demo ese rango basta para ver cien despegues sin comprometer nada.
Un nivel desbloqueado, un adorno más para el avión
Por cada 1,00 € apostado, los jugadores que han armado un avión ganan 1 punto de experiencia. Es el único sistema de progresión del juego, y las reglas aclaran que desbloquear un nivel solo habilita añadir otra función al avión, sin efecto sobre las apuestas ni sobre las probabilidades de ganar. Los niveles más elevados liberan funciones cosméticas suplementarias para el avión, puramente estéticas, sin efecto sobre las apuestas ni sobre las probabilidades de ganar.
Durante un número invariable de rondas Autoplay juega una apuesta invariable, y con los límites escogidos de ganancia total, pérdida total o ganancia única se detiene. Mi sesión no usó nada de eso: dos apuestas manuales y dos dedos.
Los tres controles automáticos que el panel pone sobre la mesa son:
- el interruptor Auto, que coloca la apuesta por ti
- la cuota anotada junto a la apuesta, que retira automáticamente al alcanzarla
- el Autoplay, con sus tres límites de parada: ganancia total, pérdida total y ganancia única
El juego base tiene un potencial colosal. Aviatrix proclama una ganancia máxima de 10.000 veces la apuesta. Al no existir función alguna, ese techo tiene que salir del mismo vuelo que juegas cada cinco segundos. Pero en mis 145 rondas con una apuesta de 10,00 distribuida en dos apuestas de 5,00, la mayor ronda fue de 50,00, apenas 5 veces la apuesta, y con un retorno de sesión del 32,8 % el saldo pasó de 980,00 a 5,00. Esa mejor ronda cayó en la número 37, con las dos apuestas retiradas a cuota 5,00x, y fue lo más alto que llegó el vuelo en toda la tarde. En total aposté 1.450,00 y recuperé 475,00, que es lo que dio esa carrera y no lo que hace el juego.
| Lo que costó la tarde | Cifra |
|---|---|
| Rondas jugadas | 145 |
| Apuesta por ronda | 10,00 (dos de 5,00) |
| Total apostado | 1.450,00 |
| Total recuperado | 475,00 |
| Retorno de la sesión | 32,8 % |
| Mejor ronda | 50,00 (5x) en la ronda 37 |
| Saldo | de 980,00 a 5,00 |
Retirar a mano cuando hay dos apuestas en vuelo
Tengo que reconocer que tengo una flaqueza por la retirada manual. Retirar a mano convierte cada ronda en una decisión tuya, y el juego no la disimula. Y en combinación con la disposición de dos apuestas por vuelo, no puedo evitar caer rendido. Una apuesta que sale pronto y otra que aguanta es la estrategia más obvia del formato, y también la más fácil de romper con un choque temprano. Definitivamente me parece como si Aviatrix se estuviera sintiendo cada vez más holgado en su nueva piel. Si te interesa el formato, Aviamasters de BGaming propone otro juego de vuelo con temática aeronáutica y Chicken Road 2 de InOut vuelve a pedirte que aciertes el momento de retirar.
En mi sesión solo 38 de 145 rondas pagaron algo, 24 de ellas por debajo de la apuesta, y el saldo nunca ascendió por encima de los 980,00 con los que empezó, con una racha de 15 rondas consecutivas sin una sola retirada. Esa racha terminó en la ronda 99, y hacia la mitad ya había dejado de mirar el saldo por pura disciplina personal. La demo es el sitio para averiguar si el momento del botón te divierte o te agota, porque el juego no ofrece nada más que eso, y lo ofrece bien.