Divine Fortune demo, un templo griego con tres botes dentro
Este juego de NetEnt es un retorno a los tiempos en que las deidades del Olimpo dominaban el mundo antiguo. El decorado es griego y las criaturas de esas leyendas son también los símbolos que más pagan. Con un tema mitológico, se concentra en las criaturas de las leyendas griegas y sus riquezas. Esas riquezas se concretan en tres botes: el Minor, el Major y el Mega progresivo. Casualmente, los griegos eran entusiastas apostadores y jugadores de dados. Con dados no habrían tenido que esperar a que el Wild bajara una fila cada vez. Resulta asombroso imaginar cuál sería su respuesta al contemplar a sus propios monstruos protagonizando una tragaperras online siglos después. Pero es por sus tres botes por lo que es más célebre, en particular por el Mega nutrido con el 3,7 % de cada apuesta. Solo se puede alcanzar dentro del juego Jackpot Bonus, nunca en un giro corriente del juego base. Este también es esencial en el relato de esta tragaperras.
Llega con una función de re-spins en el juego base así como con una función de giros gratis, y el juego principal abarca la posibilidad de desencadenar un juego de bono de botes. Son tres capas que se encajan unas dentro de otras: un Wild trae re-spins, y tanto los Free Spins como los símbolos Bonus pueden caer durante ellos.
Visualmente, es una tragaperras sencilla de reconocer como un juego de NetEnt con su distintiva interfaz y sus gráficos. Cualquiera que haya jugado media docena de sus títulos lo identifica antes de leer el nombre. Situada en lo que parece ser un templo, tiene un aire antiguo con el conjunto de rodillos rodeado por columnas de piedra con estatuas.
La factura visual es relativamente básica, al menos en lo que atañe al juego base. En los Free Spins la cosa se anima algo más, porque allí cada Wild que aparece se expande a lo alto de su rodillo. Aunque hay algunas funciones nuevas atractivas en juego, aun así da la sensación de ser una tragaperras bastante clásica con su configuración de 5 rodillos, 3 filas y 20 líneas de pago. Nada reprochable en ello.
Qué paga cada criatura y por qué el techo de la tabla está en 30x
Divine Fortune contiene el símbolo Wild, un símbolo Free Spins, un símbolo Bonus, las criaturas de la mitología como símbolos de pago alto —Medusa, Lion, Bull y Falcon—, y los tradicionales rangos de cartas como símbolos de pago bajo. El Wild, el símbolo Free Spins y el símbolo Bonus no pagan nada por sí mismos; su trabajo es otro. Como múltiplos en relación con tu apuesta total se presenta la tabla de pagos. Eso ahorra la aritmética de monedas que suele hacer falta antes de saber qué acabas de ganar. Es un buen punto a favor, haciendo que los cálculos sean simples y claros; en otras palabras, no hay ambigüedad sobre su potencial. Muy bien, NetEnt. El resto de la tabla, en cambio, es exactamente la que esperas.
Graduados vienen los símbolos de pago alto, es decir, las criaturas. Medusa lidera con 1x / 4x / 30x por 3, 4 y 5 idénticos, después el Lion con 0,9x / 3x / 20x, el Bull con 0,8x / 2,5x / 15x y el Falcon con 0,7x / 2x / 10x. Cinco Medusas por 30 veces la apuesta es el techo de la tabla; todo lo demás grande vive en los botes. Tendrá más lógica si sigues leyendo.
| Símbolo | 3 iguales | 4 iguales | 5 iguales |
|---|---|---|---|
| Medusa | 1x | 4x | 30x |
| Lion | 0,9x | 3x | 20x |
| Bull | 0,8x | 2,5x | 15x |
| Falcon | 0,7x | 2x | 10x |
Los Wilds que caen, los doce giros y las quince casillas del bono
Cada vez que aparece un Wild se desencadena la función Falling Wilds Re-Spins. Ocurre en el juego principal y también dentro de los Free Spins, una vez concedidas las ganancias del giro. Traslada cada Wild una posición hacia abajo en los rodillos. Los re-spins siguen llegando hasta que los Wilds se caen por debajo de la última fila.
Si un Wild surge detrás de un Falling Wild se desencadena Wild on Wild. Es la única manera de que un rodillo entero se vuelva Wild en el juego principal. Para cubrir todo el rodillo se expande el Wild. Una vez que ese giro paga, el siguiente re-spin arranca con dos Falling Wilds en ese rodillo. Ahí es donde la mecánica empieza a parecer algo más que un adorno.
En el juego principal, tres, cuatro o cinco símbolos Free Spins en cualquier posición conceden 5, 8 o 12 giros gratis. Las dos veces que aparecieron en mi sesión fue con cinco símbolos, es decir, el reparto de 12. Tanto durante un re-spin como en un giro habitual pueden desencadenarse. Y si caen en el mismo giro que un Wild, los re-spins pendientes esperan a que la ronda gratuita termine. En cada giro, cada Wild que surge se expande por todo su rodillo. Esa es la diferencia real con el juego base, más que el número de giros. La ronda no se puede volver a desencadenar, y al giro que la inauguró se suma su total. Doce giros sin prórroga posible hacen que la ronda se sienta corta.
A lo largo de una ronda entera, re-spins incluidos, debe entonces juntarse el juego Jackpot Bonus. Los símbolos Bonus solo aparecen en el juego principal, nunca dentro de los Free Spins. Necesitas 3 o más símbolos Bonus, y se inaugura entonces un juego de bonus gratuito de 3 giros. Se cuentan tras el giro final de la ronda, no en el instante en que caen. Cada símbolo Bonus que surge queda adherido y reinicia el contador a 3. Mientras sigan cayendo, el bonus no termina.
En la función Jackpot Bonus debes rellenar filas con símbolos Bonus. Una fila entera significa los cinco rodillos ocupados a la misma altura. Una fila concede el Minor Jackpot de 20x la apuesta que lo desencadenó, dos filas el Major de 100x y las tres filas el Mega progresivo. Llenar las tres filas exige quince símbolos Bonus en los rodillos a la vez. Solo un bote por juego de bonus, y ninguno de ellos al jugar por diversión. El modo por diversión te deja ver la mecánica completa y no cobrarla.
| Filas completas | Símbolos Bonus en pantalla | Bote |
|---|---|---|
| 1 | 5 | Minor, 20x la apuesta que lo desencadenó |
| 2 | 10 | Major, 100x |
| 3 | 15 | Mega progresivo |
En 10.000 euros más la reserva del 20 % de las aportaciones se resiembra el Mega. No hay límite superior para su valor, solo el tiempo que pase sin caer. Con el tamaño de la apuesta crece su probabilidad. Es la única palanca que el juego te deja tocar en ese sentido. En mi sesión de 119 giros con una apuesta de 20,00 ninguna ronda llegó a juntar los tres símbolos Bonus. Los 2.380,00 apostados no abrieron el juego de botes ni una vez. Así que ni el Minor ni el Major ni el Mega estuvieron en juego, y el saldo de 1.000,00 se quedó en 10,00. Ese saldo, además, no volvió a superar en ningún momento los 1.000,00 con los que empecé.
Los Free Spins sí surgieron dos veces, en el giro 26 y en el giro 80, ambas con cinco símbolos Free Spins y 12 giros gratis sin reactivación. Entre una ronda y la otra pasaron 54 giros. Pagaron 220,00 y 200,00, es decir el 30 % de todo lo obtenido. El total ganado fue de 1.390,00, un 58,4 % de lo apostado en esa tanda. La cadena de Falling Wilds Re-Spins del giro 66 pagó 220,00, 11,0x la apuesta. Fue el mejor momento sin ronda gratuita de por medio, y dejó el saldo en 492,00.
Un cambio de skin con tres botes al fondo
A pesar de la función de re-spins algo novedosa y del relato de fondo original, aun así da la sensación de ser un juego habitual de NetEnt. Starburst, Dead or Alive y Reel Rush son otras tragaperras del mismo estudio reseñadas en el sitio. No parece que se haya volcado demasiada ambición en hacer que sobresalga o en que abra nuevos caminos. Los tres botes son lo que de verdad lo distingue, y viven detrás de una función que puede no asomar en toda una sesión.
No es una mala tragaperras en ningún sentido. La mecánica de Wilds que caen mantiene los giros vivos un rato más de lo habitual. Pero en última instancia no puedo evitar percibir que estoy jugando a un cambio de skin en lugar de a algo novedoso y completamente inédito. En mi tanda hubo trece giros seguidos sin premio hasta el 18, tiempo suficiente para ponerme a leer la tabla de pagos por aburrimiento. Con un RTP del 96,60 % y 35 giros pagados de 119, de los cuales 19 pagaron menos que la apuesta, es una de esas tragaperras que se jugarán durante una semana o dos y luego caerán en el olvido.